Nuestra historia

Los motivos de de nuestro cambio de vida:

Hemos pasado muchos años en una ciudad abarrotada y propensa al ruido, y hemos trabajado cada vez más hasta superar nuestros propios límites. Fue lo que nos motivó para cambiar nuestro día a día para encontrar un nuevo equilibrio entre  trabajo y calidad de vida, volviendo a poner el ser humano al primer plano de nuestro oficio.

Después de unos meses de búsqueda para concretizar este ideal, al regresar de vacaciones en casa de propietarios de habitaciones de huépedes,  el clic apareció de si mismo:

¡ Abrir una casa de huéspedes !

Después de todo, Sabine se formó al turismo y habla varios idiomas; Philippe quería más espacio vital, viviendo cerca de la naturaleza, manteniendo una rela vida social.

Eramos clientes de este tipo de alojamiento durante diez años, de modo que conocíamos las expectativas de los viajeros. Quisimos vivir la misma felicidad que los dueños que nos acogieron: recibirle con sencillez y generosidad.

Cuidar a las personas  que acogemos, ¿no sería eso la felicidad?

Todo lo que teníamos que hacer era encontrar nuestro nuevo entorno.

¿Por qué aquí en Charente Maritime?

Para Sabine, fue ante todo la llamada del océano, en una región muy soleada, con muchas atracciones turísticas.

Para Philippe un medio ambiente preservado, pero cerca de una gran ciudad.

Nuestro enamoramiento por La Rochelle y el Marais Poitevin tiene casi 30 años, quedaba intacto a cada venida. Por lo tanto, nos parecio natural instalarnos aquí.

Del sueño a la realidad:

Soñábamos con una antigua casa tradicional hecha de piedra con un gran jardín.

Para asegurar la proximidad a nuestros huéspedes y su independencia, queríamos 2 espacios de vida distintos.

Nada más llegar, este lugar nos sedujo con sus 3500 m2 de terreno, su casa principal y sus ámplias dependencias de piedra del siglo XIX mantenidas "en su estado original".

Sentimos en este gran jardín rodeado de paredes las promesas de tranquilidad y seguridad. La gran piscina que completa el conjunto acabó de convencernos.

Nuestras elecciones:

Queríamos conservar el alma del lugar acondicionando las habitaciones de huéspedes en las dependencias de piedra.

Después de más de dos años de renovación, se cuatro habitaciones fueron creadas con el encanto de antaño y las comodidades modernas.

Cada una viene vinculadacon una de las attracciones del territorio:

" La Rochelle Romántica " en homenaje a la bella y rebelde ciudad,

" Les Vides " haciéndose eco del Pineau y del Cognac,

" La Venicia Verde ", el otro nombre del Marais Poitevin

y " La Brisa de mar " que recuerda la costa y sus hermosas playas.

El nombre LA CHARMENTAISE nació de la alianza entre el encanto y la casa tradicional  Charentaise.

Y que más ?:

Queríamos acoger tanto a parejas como a familias, sin olvidar las personas menusválidas.

Impulsados ​​por el deseo de que nuestros huéspedes se sientan como en casa, nada más aparcando el coche, que reclamen tiempo y experimenten de nuevo los placeres sencillos: escuchar el canto de los pájaros y pasear por el jardín bucólico, nadar en la piscina , iniciar un juego de juegos de mesa , elegir un libro o una revista , disfrutar del sol a la tarde en la terraza y saborear un plato de productos locales.

La idea de la cocina equipada nos pareció obvia, ofrece la posibilidad de aprovechar más el lugar.

En nuestra opinion, la acogida, el higiene de las habitaciones, los contactos humanos, los consejos personalizados son valores imprescindibles.

Queremos desorientarle, compartir con unsted nuestra pasión del territorio y nuestras direcciones preferidas, deleitarte con nuestro desayuno casero, sorprender su paladar con nuestras mermeladas y nuestras tartas caseras.

 

Bienvenidos sean y  conozcámonos,

Con cariño,

Sabine y Philippe